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El diseño de las oficinas del futuro


 

¿"Infantilización" en el diseño de espacios de trabajo?

 

Los arquitectos, principalmente, vienen enfrentándose al diseño de oficinas y espacios de trabajo como uno de sus retos profesionales más importantes, y la mayor parte de despachos de arquitectos e interioristas profesionales se han planteado un diseño de este tipo de espacio en algún momento de su carrera profesional.

Durante muchos años, el diseño de oficinas corporativas, asociadas a edificios de oficinas específicos (siguiendo el modelo norteamericano), se mantuvo relativamente estancado, creativamente hablando, adoptando, con lógicas variaciones, el esquema básico de planta diáfana, perímetro acristalado y cubículos interiores más o menos abiertos, homogéneos y alineados, con una ambientación y mobiliario neutros, y diseños especiales para las zonas más representativas.

 

En las últimas décadas, las empresas se han hecho tecnológicas en mayor o menor medida, se crean y se desarrollan con una filosofía de empresa más liberal, trabajando con el aprovechamiento integral de las tecnologías, de la extrema portabilidad tecnológica, de los sistema “en la nube”, la incorporación desigual del trabajo desde casa, las políticas de confort para los empleados, el rejuvenecimiento de las plantillas, el “boom” del trabajo colaborativo, la publicidad como proyección global de la empresa, twiter (y todo lo demás), la adaptación de las dimensiones de las empresas a los vaivenes de la economía… Se ha dado lugar a espacios más híbridos, con incorporación de elementos lúdicos, ambientes sacados de la cultura de las cafeterías, los comercios urbanitas, los lofts, la cultura post-pop, la publicidad…Este es el presente del diseño de oficinas, y quien sabe si lo será por más tiempo.

Las compañías están agregando una creciente variedad de lugares interactivos o lúdicos, según la creatividad del diseñador, que van desde jardines de la azotea, zonas de estar íntimas, cafés, salas de juego, o incluso centros de meditación o mini-gimnasios. Se desdibujan deliberadamente las separadas esferas tradicionales de vida y trabajo, lo que da lugar a una filosofía de diseño que celebra la sorpresa, la complejidad y la ambigüedad, huyendo de la rigidez en el uso personal de los espacios de trabajo.

Pasamos de la corbata a la bicicleta plegable, en un proceso de “infantilización” muy propio de la actualidad y que afecta al diseño de los espacios. Quizás las empresas consideraban una muestra de prestigio el tamaño, el número de empleados o la productividad de su empresa, y ahora prefieren proyectar valores relacionados con la calidad de vida del equipo o la imagen de la firma.

 

¿Podemos preveer un cambio de tendencia en la arquitectura de las oficinas?

 

Las nuevas generaciones tienen totalmente interiorizada la tecnología, y ésta no debería ser el “leif-motiv” que ha podido ser para sus padres. La economía de medios (energética, de consumo, de inversión…) debería además imponer un estilo mucho más austero y práctico. Quizás no estarán tanto tiempo físicamente en la empresa, y se idearán espacios de trabajo más parecidos a hogares o espacios particulares, sin tanta proyección publicitaria.

Existe otro proceso nada desdeñable, el envejecimiento de las generaciones. La demografía y la conquista de la libertad personal, además de una nueva economía menos basada en el trabajo, deberían llevarnos a una nueva separación entre vida personal y vida laboral, en claro beneficio de la primera.

La contención demográfica es un hecho, como lo es el alargamiento de la vida laboral. ¿No podemos deducir que los espacios de trabajo sufrirán una adaptación a empleados de mayor edad? Menos necesidades de espacio lúdico, más atención a la ergonomía (facilidad de visión, de movimiento, de uso, de desplazamiento por los espacios de trabajo..).

 

¿No deberíamos pasar de los “espacios lúdicos” a los espacios “legibles”?

 

Estamos seguros que esta “legilibilidad” de los espacios y sus usos se convertirá, a medida que el concepto se vaya concretando, en un principio de diseño universal para las oficinas de las generaciones futuras.

 

 

 

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