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Las fachadas jardín
19-04-2013

 

En los últimos tiempos, el empleo de fachadas ajardinadas se va difundiendo por todo el mundo. Este tipo de micro jardines verticales dota a arquitectos y urbanistas de nuevas herramientas para intervenciones en el paisaje urbano y arquitectónico de todo tipo, especialmente en rehabilitaciones y reformas con preexistencias conflictivas.

Existe ya una amplia profusión de empresas especializadas en este tipo de ajardinamiento que acumulan experiencia e investigan nuevos sistemas, con patentes que sustentan la vegetación mediante bandejas prefabricadas, o especies trepadoras sustentadas en cables y redes especiales, riegos automatizados incorporados modularmente…

Aparte de sus cualidades como imagen “verde”, con todo el discurso sobre sostenibilidad añadido, y por su connotación combativa con la polución ambiental en las ciudades, presentan unas muy notables prestaciones técnicas en mejora de aislamiento acústico y energético para las fachadas en las que se instalan. Su capacidad de absorción de partículas contaminantes en suspensión en el aire urbano, ha sido sobradamente documentada científicamente.

Sin embargo, la inversión en su construcción (subestructura de sustentación, aislamiento de la fachada, instalaciones automatizadas, aceso…) y mantenimiento (riego, poda, insectos…) es de difícil justificación frente a su retorno, estético y ambiental en su mayor parte; y sólo proyectos arquitectónicos o urbanísticos con una decidida voluntad, sustentada por alguna institución pública a o privada, hacen hoy en día viables este tipo de intervenciones.

 


Las “cabanes de volta”
19-04-2013

 

Se trata de una construcción vernácula, de uso rural (habitáculo, protección de ganado, almacén…), de la que podemos encontrar ejemplos en buen estado de conservación en varias zonas de Catalunya, especialmente en Les Garrigues (Lleida)

Como toda arquitectura atávica, presenta una complicidad simple y directa entre su sistema de construcción, lo más sencillo posible, y los materiales disponibles en el entorno. Esta simplicidad las convierte en auténticas maravillas arquitectónicas, precisamente por su falta de diseño, y una lección de integración constructiva en el entorno paisajístico y antropológico.

Entre dos muros de piedra seca, encajada sin mortero y extraída del entorno inmediato, con el espesor adecuado, se acumula un túmulo de tierra rematado con una superfície redondeada que hará las veces de cimbra o molde de la cubierta. Apoyada sobre esta tierra, también en seco, se dispone una bóveda de piedras encajadas en seco (la “volta”). El sistema constituye molde y al mismo tiempo permite acarrear y colocar los sillares, con medios manuales, sin andamios o elevaciones, en su sitio preciso.

Un vez encajada la bóveda, se refuerzan los laterales con muros perpendiculares para contrarrestar los empujes laterales. Estos muros, en forma de rampa, permiten el aporte de materiales, y rellenar y cubrir finalmente la edificación con tierra, para proteger la obra de sillería i facilitar su impermeabilización. Luego, se retira el relleno de tierra bajo la bóveda, liberando el espacio interior de la cabaña, y finalmente se cierra la estancia con una fachada de piedra, formando la puerta, y, en algunos casos, alguna ventana. Cuando hay tierra arcillosa disponible, ésta se usa como relleno de juntas, para mejorar la estanqueidad de la sillería.

El proceso se ha completado sin el uso de madera, poleas u otros elementos de ingeniería. Se han usado medios manuales, materiales a disposición sin transportes costosos, y se ha podido ejecutar con poca mano de obra y sin necesidad de conocimientos o medios técnicos especiales.

El resultado es un espacio, amplio y alto, con las características climáticas de una cueva (ambiente fresco de día y cálido de noche), bien guarecido de las inclemencias y con dimensión suficiente para albergar animales, grano, o para uso como habitáculo. Algunas se completan con cocinas, chimeneas o comederos para el ganado, generalmente hechos con losas de piedra.


Lounge Chair, del matrimonio Eames
19-04-2013

 

La Lounge Chair es una de las creaciones más conocidas del matrimonio de diseñadores Charles y Ray Eames, y es en un clásico de la historia del mobiliario moderno. 
Muy reproducida, fue originalmente diseñada en 1956, para la compañía de muebles Herman Miller, y fue inspirada, según se dice, por la forma de un guante de béisbol y por el tradicional sillon inglés propio de los clubs aristocráticos. Muy avanzada para su tiempo, esta butaca fue el resultado de un proceso de ensayos muy largo y metódico, y aún hoy sorprende por la sofisticación minuciosa de sus detalles y por su ergonomía, basada en la unión elástica de tres armazones de madera independientes.
Originalmente en madera oscura y cuero negro, luego se presentó con diferentes variantes de acabados y en el color de la tapicería, con un modelo especial en madera de palisandro para la conmemoración del 50 aniversario de su fabricación. Curiosamente, las medidas del modelo original se variaron para adaptarla a la evolución histórica de la talla del consumidor medio.
Un diseño cálido, intemporal, con una calidad manifiesta, que combina diseño y confort, y que está presente en espacios arquitectónicos y proyectos de interiorismo de todo tipo, en todo el mundo y desde hace mucho tiempo.
 

Un lápiz siempre afilado
19-04-2013

 

Un ingenioso diseño permite dibujar con un lápiz que se afila automàticamente. Mientras se usa el lapicero, la mina de grafito gira automáticamente, de manera que la punta se desgasta uniformemente alredor de su eje, manteniendo su punta en su forma cónica ideal solamente aprovechando el desgaste del mismo trazado. Se llama Uni Kuru Toga y puede encontrarse en Amazon por 3,88$

http://www.ippinka.com/blog/uni-ball-kuru-toga-mechanical-pencil-always-sharp/

 

 

 




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